pensamientos con onda

Uno se cree, que los mató el tiempo y la ausencia, pero su tren, vendió boleto de ida y vuelta, son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel, o en un cajón. Como un ladrón, te acechan detrás de la puerta, te tienen tan a su merced, como hojas muertas, que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y... nos hacen que, lloremos cuando nadie, nos ve. (Joan Manuel Serrat)

Friday, June 30, 2006

¿Y AHORA QUÉ?

Hemos gritado los goles, hemos llorado con las victorias, hemos embanderado nuestras casas, los autos llenos de banderitas han coreado con las bocinas:"Argentina, Argentina". Nos hemos sentido orgullosos de ser argentinos. ¿Y ahora qué?
Mañana, hoy a la tarde, todo ese amor por la patria será despojado de nuestros pechos, de nuestros autos, de nuestras casas. Guardaremos la camiseta con bronca, y trataremos de no mirar más ningún partido. ¿Y la patria?
Me pregunto, dónde quedará el orgullo de ser argentinos, dónde esconderemos nuestros colores, dónde gritaremos "¡Aguante Argentina, carajo!". En ningún lado, seguramente. Y eso es lo malo, que nos olvidamos, que no seguiremos vivando por la patria. Y si algún "desubicado"sale de su casa con la camiseta celeste y blanca, lo miraremos con burla, y seguramente, haremos una mueca de desdén.
¡Pobre Argentina!, Qué liviano es nuestro amor por vos!

Sunday, June 18, 2006


La abuela más tonta!

-¡Abu, Abu, viní!-, y yo voy con vos, partícipe de algún juego que proponés. Porque tu llamado es más importante que todo. Y así, me convierto en tu compinche, escondiéndonos de mamá, o jugando a “te come el león”, o dibujando”pipis”.Te has convertido en el centro de mi vida, y cada día, te descubro más cerca mío, y juntas descubrimos el mundo. Aprendo entonces, que la luna es más grande que las estrellas, que las flores tienen distintos colores, que el sol también es tu mamá.
Te subo a mis hombros para que te sientas más grande, te tomo de la mano para que me lleves a donde quieras ir, me refugio en tus ojos para recuperar mi estima, te hago reír cuando bailo tontamente, y me muero de amor cuando repites mis frases, en tu media lengua y con mi gesto, imitando mis dichos.

Resumiendo: soy la abuela más tonta del mundo. Pero soy feliz.

Saturday, June 17, 2006

Volver el tiempo atrás


¡Cómo me gustaría volver el tiempo atrás!
Es una frase que he oído siempre, a lo largo de mi vida. Y creo que la seguiré oyendo por mucho tiempo más. Todos en algún momento nos hemos preguntado si sería posible empezar de nuevo, seguramente más jóvenes, pero con la misma experiencia que hemos acumulado hasta hoy (¡nada de olvidarnos algo!).
Y me pregunto: ¿qué haríamos entonces?, o “qué no haríamos”, que para el caso es lo mismo, no?
Muchos (tal vez te incluyas), piensan que no volverían a cometer los mismos errores, y llamamos “errores” lo que en algún momento fue nuestro ideal, por el que seguramente luchamos contra todo y contra todos, y al fin pudimos alcanzar, para después darnos cuenta que … bueno, ya sabemos.
Otros, en cambio, harían las cosas de otra manera, más racional, sin apresuramientos, tomando decisiones más lógicas y pensadas, como si pensar de manera lógica, fuera parte de nuestra vida cotidiana.
En lo que a mí respecta, tal vez me hubiera gustado terminar mi carrera, para lo cual no debería haber tomado la decisión que tomé, aunque la decisión que tomé fue lo acertado, ya que aprendí muchas cosas que me ayudaron por el resto de mi vida, aunque si hubiera tomado la decisión correcta, tal vez no hubiera aprendido nada … o sea, resumiendo, hice lo que pude.
Pero siento que realmente necesito volver el tiempo atrás, solo para poder abrazar a mis hijos más tiempo del que los abracé, besarlos más y estar con ellos, y verlos jugar de nuevo, acariciarlos y acunarlos en mis brazos, y así poder perdonarme por todas las ausencias, los desganos, las carencias y los desencuentros que ahora me pesan. ¿Será posible volver atrás? Permítanme pensar que sí. Y, de paso, permítanse todos ustedes, pensar que es posible